LA RENUNCIA
He renunciado a ti. No era posible.
Fueron vapores de la fantasía;
son ficciones que a veces dan a lo inaccesible
una proximidad de lejanía.
Yo me quedé mirando cómo el río se iba
poniendo encinta de la estrella...
Hundí mis manos locas hacia ella
y supe que la estrella estaba arriba...
He renunciado a ti, serenamente,
como renuncia a Dios el delincuente;
he renunciado a ti como el mendigo
que no se deja ver del viejo amigo;
como el que ve partir grandes navíos
con rumbos hacia imposibles y ansiados continentes;
como el perro que apaga sus amorosos bríos
cuando hay un perro grande que le enseña los dientes;
como el marino que renuncia al puerto
y el buque errante que renuncia al faro
y como el ciego junto al libro abierto
y el niño pobre ante el juguete caro.
He renunciado a ti, como renuncia
el loco a la palabra que su boca pronuncia;
como esos granujillas otoñales,
con los ojos estáticos y las manos vacías,
que empañan su renuncia, soplando los cristales
en los escaparates de las confiterías...
He renunciado a ti, y a cada instante
renunciamos un poco de lo que antes quisimos
y al final, cuántas veces el anhelo menguante
pide un pedazo de lo que antes fuimos!
Yo voy hacia mi propio nivel. Ya estoy tranquilo.
Cuando renuncie a todo, seré mi propio dueño;
desbaratando encajes regresaré hasta el hilo.
La renuncia es el viaje de regreso del sueño...
Andres Eloy Blanco
27 mayo, 2006
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
El primer verso resume todo.
Renunciar a algo siempre inicia una nueva etapa.
Puesta la renuncia,dispuesto a avanzar! Si no viene la quiebra.
Algo más.....
La pasión une, el amor ata
Valiente es aquel que reconoce su miedo.
Muchas arrugas, indican años, otras sólo dolores.
Muchos vuelan como hojas. Pocos como aves.
Tantos siglos de civilización y no aprendimos a abrazarnos. Al amigo no lo busques perfecto, búscalo amigo.
Publicar un comentario en la entrada