El canto es una de las expresiones más comunes de los seres humanos, se podría decir que es algo que pertenece a su naturaleza. Entre nuestras complejas formas de comunicación, el habla es la muestra de lo sofisticado que ha llegado a ser el ser humano en el ámbito comunicacional. El desarrollo de complejos códigos fonéticos, es decir, la organización de distintos sonidos articulados que se conjugan para llevar un mensaje a un semejante, es lo que nos ha hecho sobrevivir a las leyes evolutivas. Así como algunos animales desarrollan ciertos sentidos para su adaptación al medio ambiente, la habilidad mas desarrollada del ser humano es la comunicación. Y en ese sentido, que es propio de nuestra naturaleza y punta de lanza de la supervivencia de la especie, hemos llegado a desarrollar formas de comunicación especializadas y elaboradas, entre las cuales el canto es una de las máximas expresiones, en mi opinión.
Quizá por esa razón, por la necesidad de elaborar mensajes a través la voz y por el impulso creativo y artístico que habita intrínsecamente en el ser humano, es tan común que las personas se sientan inclinadas hacia el canto, a pesar de que en muchos casos no confíen en su talento para tal fin. Es muy frecuente que las personas me comenten: “a mi me gusta cantar, pero en la ducha” o “yo siempre he querido cantar, pero soy muy sordo”. A ese tipo de comentarios siempre respondo que si realmente están interesados, solo es cuestión de tiempo y dedicación que los ayude a cambiar de opinión. Si el ser humano pasa la vida entera entonando su voz para dar énfasis, matiz y sentido a las expresiones orales, el camino natural hacia el canto está casi labrado, los ingredientes faltantes son la técnica, la cultura y la musicalidad, todas estas habilidades que son producto del estudio y del entrenamiento. De seguro esta posición puede ser mal vista por aquellos que defienden la idea de que “se nace con el talento para cantar”, pero mi visión al respecto es que más bien se nace en lugares donde la semilla del canto es prolífera y empapa la vida de la persona afortunada por haber nacido ahí. El canto es de hecho una necesidad natural del hombre, el que no canta se priva de ella.
No es mi intención con esta afirmación decir que todo el mundo debería dedicarse al canto profesionalmente, si no que es sano para el ser humano permitirle a su naturaleza los espacios necesarios para desplegarse a través del desarrollo de actividades artísticas, que impulsen sus sentidos y lo conecten con su cuerpo. De esta forma, como desahogo a la necesidad de expresión del ser humano a través de su cuerpo y su voz, las manifestaciones que históricamente han sido preferidas por la gente son la danza y el canto. No es casualidad que estas dos actividades siempre hayan estado ligadas y que existan tantos géneros en tantas latitudes que mezclan el canto y el baile. De hecho, bailar se ha convertido en una cuestión primaria para la aceptación social en la cultura occidental y en algunas otras. Entonces, por qué deberíamos pensar en el canto como una disciplina reservada sólo para algunas personas.
Debo decir que hay grados de preparación para todas las actividades humanas, que tienen que ver con el nivel de interés que tenga la persona que se aplica en determinada área. En la danza hay grandes profesionales y genios de esa excelsa disciplina, así como aficionados, y personas que bailan sin ninguna preparación profesional. En el canto sucede algo parecido, pero no todo el mundo se atreve a cantar por miedo a la crítica ajena. La aceptación social que puede tener una persona que baila torpemente y sin técnica, no es la misma que la que canta de ese modo. Quizá por esa razón las personas se reprimen el deseo de cantar o lo anulan de su psique, pero bien podrían hacer conciencia de ello y desinhibirse. Hay muchas formas de drenar la necesidad de cantar, en general las personas buscan grupos corales o cantan en lugares públicos que tienen actividades para amateurs, lo ideal para canalizar esta necesidad es ponerse en las manos de profesionales en la materia que brinden una orientación pedagógica y muestren el camino a seguir.
El canto popular brinda la oportunidad a las personas de expresarse sin tener que apartarse de su imagen vocal o su espontaneidad, la recomendación es estudiar la técnica para preservar la voz sana y desarrollar la musicalidad, teniendo contacto con la música y estudiándola. Eso formará en cualquier individuo un conjunto de habilidades que pueden ser aplicadas en su cotidianidad sea cual sea la actividad comercial o profesional que realice, y le dará la oportunidad de practicar una disciplina que lo saque de la rutina y le permita limpiar su mente y conectarse con su cuerpo.
Recordemos que el canto es parte de nuestras necesidades humanas desde tiempos prehistóricos y que a pesar de la visión comercial y especializada que tiene el mundo moderno para todas sus actividades, el canto está en nosotros desde mucho antes que se inventara el dinero. Entonces, la invitación es a despojarse de las convenciones sociales y los complejos y a liberar la represión de cantar para convertir esta disciplina en parte de nuestra vida.
Lic. Alejandro Zavala
Coordinador académico ECV
correo@escueladelavoz.com
Quizá por esa razón, por la necesidad de elaborar mensajes a través la voz y por el impulso creativo y artístico que habita intrínsecamente en el ser humano, es tan común que las personas se sientan inclinadas hacia el canto, a pesar de que en muchos casos no confíen en su talento para tal fin. Es muy frecuente que las personas me comenten: “a mi me gusta cantar, pero en la ducha” o “yo siempre he querido cantar, pero soy muy sordo”. A ese tipo de comentarios siempre respondo que si realmente están interesados, solo es cuestión de tiempo y dedicación que los ayude a cambiar de opinión. Si el ser humano pasa la vida entera entonando su voz para dar énfasis, matiz y sentido a las expresiones orales, el camino natural hacia el canto está casi labrado, los ingredientes faltantes son la técnica, la cultura y la musicalidad, todas estas habilidades que son producto del estudio y del entrenamiento. De seguro esta posición puede ser mal vista por aquellos que defienden la idea de que “se nace con el talento para cantar”, pero mi visión al respecto es que más bien se nace en lugares donde la semilla del canto es prolífera y empapa la vida de la persona afortunada por haber nacido ahí. El canto es de hecho una necesidad natural del hombre, el que no canta se priva de ella.
No es mi intención con esta afirmación decir que todo el mundo debería dedicarse al canto profesionalmente, si no que es sano para el ser humano permitirle a su naturaleza los espacios necesarios para desplegarse a través del desarrollo de actividades artísticas, que impulsen sus sentidos y lo conecten con su cuerpo. De esta forma, como desahogo a la necesidad de expresión del ser humano a través de su cuerpo y su voz, las manifestaciones que históricamente han sido preferidas por la gente son la danza y el canto. No es casualidad que estas dos actividades siempre hayan estado ligadas y que existan tantos géneros en tantas latitudes que mezclan el canto y el baile. De hecho, bailar se ha convertido en una cuestión primaria para la aceptación social en la cultura occidental y en algunas otras. Entonces, por qué deberíamos pensar en el canto como una disciplina reservada sólo para algunas personas.
Debo decir que hay grados de preparación para todas las actividades humanas, que tienen que ver con el nivel de interés que tenga la persona que se aplica en determinada área. En la danza hay grandes profesionales y genios de esa excelsa disciplina, así como aficionados, y personas que bailan sin ninguna preparación profesional. En el canto sucede algo parecido, pero no todo el mundo se atreve a cantar por miedo a la crítica ajena. La aceptación social que puede tener una persona que baila torpemente y sin técnica, no es la misma que la que canta de ese modo. Quizá por esa razón las personas se reprimen el deseo de cantar o lo anulan de su psique, pero bien podrían hacer conciencia de ello y desinhibirse. Hay muchas formas de drenar la necesidad de cantar, en general las personas buscan grupos corales o cantan en lugares públicos que tienen actividades para amateurs, lo ideal para canalizar esta necesidad es ponerse en las manos de profesionales en la materia que brinden una orientación pedagógica y muestren el camino a seguir.
El canto popular brinda la oportunidad a las personas de expresarse sin tener que apartarse de su imagen vocal o su espontaneidad, la recomendación es estudiar la técnica para preservar la voz sana y desarrollar la musicalidad, teniendo contacto con la música y estudiándola. Eso formará en cualquier individuo un conjunto de habilidades que pueden ser aplicadas en su cotidianidad sea cual sea la actividad comercial o profesional que realice, y le dará la oportunidad de practicar una disciplina que lo saque de la rutina y le permita limpiar su mente y conectarse con su cuerpo.
Recordemos que el canto es parte de nuestras necesidades humanas desde tiempos prehistóricos y que a pesar de la visión comercial y especializada que tiene el mundo moderno para todas sus actividades, el canto está en nosotros desde mucho antes que se inventara el dinero. Entonces, la invitación es a despojarse de las convenciones sociales y los complejos y a liberar la represión de cantar para convertir esta disciplina en parte de nuestra vida.
Lic. Alejandro Zavala
Coordinador académico ECV
correo@escueladelavoz.com

3 comentarios:
Además la voz tiene esa característica fantástica de que es, al mismo tiempo forma y contenido. El canto es sonido y a la vez significado, expresión y sensaciónes. Felicitaciones por el texto, estoy de acuerdo: debemos cantar.
El canto es una de las maravillosas posibiilidades que nos da nuestra voz para expresarnos y es el punto de unión entre el sentir de un intérprete y la empatía de su oyente... cruza barreras, te conecta con personas de otro idioma, te paraliza, te conmueve, te motiva... si todas estas cosas son parte de nuestra vida diaria y las compartimos con todos los seres humanos ¿por qué privarnos de cantar? si es algo que está en nosotros, como dice Alejandro, no debería ser exclusivo para un grupo de personas, cantar es vida y si vida nos dá y existe la posibilidad de aprender...¿qué esperamos? No sabremos si somos capaces si no lo intentamos...disfrutemoslo!!! y no olvidemos que hay de todo y para todos... Ya sabemos que hay profesionales del canto y con mucho respeto, ya que soy una de ellos, les puedo decir que no hay nada que me enorgullezca más que ver el amor de alguien quien dice gustarle cantar pero se menosprecia y al decidirse a estudiar logre pasito a pasito su objetivo final...Jamás olvidaré sus ojos llenos de luz y esa fuerza interna que ganaron al cruzar ese límite que ellos mismo se pusieron... Los quiero ver cantando!!! Adelante!!! NECESITAMOS CANTAR!!!!
Ah! por cierto Ale, tremendo texto!!! Me encantó! Felicidades!!! No podría estar mas de acuerdo con el mismo.
Besos
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