21 junio, 2006

Algo de poética...

LOS DADOS ETERNOS

Para Manuel González Prada,
esta emoción bravía y selecta,
una de las que, con más entusiasmo,
me ha aplaudido el gran maestro.
Dios mío, estoy llorando el ser que vivo;
me pesa haber tomádote tu pan;
pero este pobre barro pensativo
no es costra fermentada en tu costado:
¡tú no tienes Marías que se van!

Dios mío, si tú hubieras sido hombre,
hoy supieras ser Dios;
pero tú, que estuviste siempre bien,
no sientes nada de tu creación.
¡Y el hombre sí te sufre: el Dios es él!

Hoy que en mis ojos brujos hay candelas,
como en un condenado,
Dios mío, prenderás todas tus velas,
y jugaremos con el viejo dado.
Tal vez ¡oh jugador! al dar la suerte
del universo todo,
surgirán las ojeras de la Muerte,
como dos ases fúnebres de lodo.

Dios mío, y esta noche sorda, obscura,
ya no podrás jugar, porque la Tierra
es un dado roído y ya redondo
a fuerza de rodar a la aventura,
que no puede parar sino en un hueco,
en el hueco de inmensa sepultura.


César Vallejo

Biografía

Poeta peruano nacido en Santiago de Chuco en 1892.
La mezcla de su sangre india y gallega produjo en él un resultado exorbitante, le infundió una inquietud agónica y creó en su espíritu la típica psicología del fugitivo.
Su vida, por eso, fue una muerte lenta, que él sentía caminarle por las venas hasta el punto de presentirla prematuramente. Para escapar a las persecuciones de que fue víctima en el Perú, real o imaginariamente, se marchó a Europa, recorriendo Francia, Rusia y España, en un esfuerzo inaudito por sobrevivir.
Publicó en 1918 «Los Heraldos Negros» y «Trilce» en 1922.
«España, aparta de mí este cáliz» y «Poemas Humanos» , fueron publicados en 1939, después de su muerte.
Después de una vida de estrecheces económicas y tras una larga enfermedad, murió en Paris en 1938.

13 junio, 2006

Personajes

Caetano Veloso
1942:

Caetano Veloso nació en Bahia (Brasil), región pintorescamente denominada ‘Santo Amaro da Purificacao’. Antes de que cumpliese un año su familia se muda a la región rural de Salvador, y es allí donde, por primera vez, Caetano Veloso se enamora de la música. Frente al deseo de la mayoría de los padres brasileños de que sus hijos se conviertan en profesionales de carrera, el niño Caetano ya sabía lo que sería de mayor: artista. Pronto ansía emular a su colega compositor Dorival Caymmi, que logra viajar a Río de Janeiro, sede del apogeo musical. De momento Veloso depura el tiempo entre la poesía y la música esperando que llegue su turno. Sin embargo, sucederá antes de lo que se imaginaba.

1965:

En la capital la cantante Nara Leao brilla en el musical “Opinion”, donde interpreta la canción cumbre del espectáculo, “Carcara”, compuesta por Joao do Vale. El cartel de “no hay entradas” se cuelga a diario, pero el infortunio está por llegar. Leao abandona el show y éste se encuentra en peligro de desaparecer si no se encuentra una sustituta de garantías. Entre todos los nombres de candidatas apuestan por la recomendación de la propia Leao, que no es otra que Maria Bethania, casualmente la hermana de Caetano Veloso (que acompaña a Bethania a Río de Janeiro con un equipaje reducido a sus canciones y sueños).
Gracias a la poderosa voz de su hermana, Caetano logra consigue grabar sus primeras canciones que, inevitablemente, suponen sus primeros éxitos.

1966:

Veloso gana el premio de Mejor Letrista con la composición “Um Dia” en el Festival de TV-Record. Esto le permite firmar su primer contrato con el sello Philips. Junto con Gal Costa graba su primer álbum, “Domingo”, cuya pieza central se titula “Coracao Vagabundo”, dedicada a la chica que se convertiría en su esposa: Dedé.

1967:

Sus apariciones frecuentes en el programa de TV “Esta Noite Se Improvisa” le convierten en un personaje cada vez más popular. Su canción “Alegria” logra el cuarto premio en el III Festival de TV-Record. Pero en sí el hito está en que es la primera vez que una pieza premiada contiene un acompañamiento de guitarras eléctricas. Esto le catapulta a la máxima popularidad. Se casa con Dedé en una ceremonia hippie que marca época y crea escuela en Brasil.

1968:

Por razones meramente políticas Caetano Veloso se ve obligado a exiliarse (pasa un tiempo en la cárcel con Gilberto Gil acusados de ser los máximos alentadores tropicalistas). Pero antes de emigrar a Londres, Veloso y Gilberto Gil actúan en el teatro Castro Alves en Salvador, la ciudad donde vivió su niñez. El concierto se graba en directo y se publica un álbum, “Barra 69. Desde la capital británica Veloso envía sus composiciones a Elis Regina (“Nao Tenha Medo”), a Gal Costa (“London London” y “Voce Nao Entende Nada”), a Erasmo Carlos (“De Noite Na Cama”) y a Roberto Carlos (“Dois e Dois”). Él mismo publica un single que se convierte en un gran éxito, “Irene Rír” y consigue grabar su primer trabajo en inglés. Comienza a actuar en diferentes países europeos.

1972:

Después de realizar algún que otro viaje aislado para visitar a sus padres, Caetano regresa a Brasil definitivamente. Comienza a aparecer en diferentes festivales de Rio, São Paulo y se recorre todo el país actuando fundamentalmente en universidades. Graba el álbum “Transa” y produce el nuevo trabajo de su hermana Bethania, “Drama - Anjo Exterminado”, el cual contiene muchas canciones suyas. En noviembre la ciudad de Salvador acoge un concierto histórico: “Caetano e Chico Buarque ao Vivo na Bahia”, que se publica en un álbum en directo. Caetano tiene su primer hijo: Moreno.

1975:

Salen al mercado dos nuevas entregas de Caetano, “Joia” y “Qualquer Coisa”, que contienen muchas canciones de los Beatles. Un año después se junta con Gilberto Gil y Gal Costa, así como con su hermana Bethania y se autodenominan Grupo Ballano, nombre bajo el que recorren Brasil con su espectáculo “Doces Bárbaros”. Como ya empieza a ser costumbre, de esta gira nace un álbum. Pero, además, es la primera vez que también se filma el acontecimiento en una película.

1978:

Aparece una antología de todas las canciones que Caetano ha compuesto anualmente expresamente para cada Festival de Rio de Janeiro. Él y Bethania actúan por primera vez solos. En un principio se trataba de un concierto único en Salvador, pero el éxito les permite comenzar una gira por todo el país. Los críticos califican el encuentro (publicado en otro álbum) como la cúspide de la creatividad, talento y sensibilidad, lo que ayuda para que “Caetano&Bethania” se convierta en un best-seller. Caetano es ya una estrella mundial y su música se disfruta regularmente en el Olimpia Theatre de Francia o en Argentina. Sus discos se venden por toda Europa, Latinoamérica, Estados Unidos, Israel y Australia.

1980:

Aparece una recopilación titulada “Brasil” con canciones de Caetano, João Gilberto, Maria Bethania y Gilberto Gil. El álbum triunfa alrededor del mundo y en Brasil es considerado una antología de su historia musical.

1981:

Caetano publica “Outras Palabras”, su primer trabajo que logra un disco de oro y el trofeo Vinicius de Moraes, en la categoría de mejor cantante. El famoso periodista brasileño Liuz Carlos Maciel escribió sobre Caetano: “Puede ser comparado con John Lennon y Bob Dylan en cuanto a la influencia que ha ejercido sobre su generación”.

1983:


El año más internacional de Caetano hasta entonces. Entrevista a Mick Jagger durante la inauguración del programa de TV “Internacional Connection”. Actúa en París, en Israel y, por primera vez, en los Estados Unidos. Las entradas para sus tres conciertos en Nueva York se agotan con mucha antelación. Y Robert Palmer, crítico musical del New York Times, califica a Veloso como “el ganador. Quien ha traído los nuevos ritmos de Brasil”. Después de celebrar su 41 cumpleaños regresa a Europa acompañado de Gal Costa, Gilberto Gil, Joao Gilberto y otros artistas para celebrar un macroconcierto en Roma, denominado “Bahia de Todos os Sambas”. Caetano consigue su tercer disco de oro por “Uns” y “Queixa”, y su álbum “Voce e Linda” se convierte en el mayor éxito radiofónico. El primer compact disc brasileño se publica en Alemania para su distribución mundial y contiene la canción de Caetano “Queixa”.

1985:

Caetano actúa tres noches en Lisboa (6.000 asistentes cada día) y una en Madrid (8.000), junto con su hermana. Un año después dirige su primera película, “Cinema Falado”, que se paseará por festivales cinematográficos en el 87. En este mismo año actúa en España, Portugal y Nueva York, y comienza a preparar su 21º álbum, “Caetano”.

1992:

Es el año de “Circulado Vivo”, para muchos su obra maestra, salpicada de bosanova y tango. Sus conciertos consiguientes son los más bellos que jamás haya ofrecido y se editan en video.

1993:

Tropicalia 2, un disco en directo con Gilberto Gil, celebra sus 25 años de amistad y otros tantos del nacimiento del movimiento.
1994:

Caetano sorprende con un disco enteramente cantado en español titulado “Fina Estampa”, el más popular en los países hispanohablantes por razones obvias (sin desdeñar su indudable magia y calidad). Es la primera vez que interpreta canciones ajenas, clásicos de la música latina que Caetano solía escuchar durante su infancia. Es su trabajo que más copias ha vendido fuera de Brasil.

1995:

El proyecto “Fina Estampa” se completa con “Fina Estampa ao Vivo”, una grabación en directo arropada por la compañía de una orquesta sinfónica (dirigida por Jacques Morelembaum, personaje ‘oculto’ pero clave en los discos de Caetano) grabada en el Teatro Metropolitan de Río de Janeiro. Incluye cinco canciones de antiguos álbumes de Caetano más piezas clásicas de los años cuarenta y de la historia de la música latina -la esencia de la obra.

1996-2000:

El cine atrapa a Caetano después de su fructífera escapada latina ( en 1996, 97 y 99, por dos veces, edita sendas bandas sonoras). Debe reseñarse específicamente su homenaje a Fellini en “Omaggio a Federico e Guilietta”, grabado en directo, en el que Veloso explora las partituras de Nino Rota, el compositor favorito del legendario director de cine italiano. Pero en 1998 marca un hito en su discografía con “Livro”, uno de sus mejores álbumes. Similar en estilo y producción al extravagante tecno-pop de “Estrangeiro” (1989), “Livro” culmina esos devaneos conectándolos íntimamente con los ritmos brasileños más ancestrales. Consigue un disco audible para oídos poco educados y para los que tienen costra de bosanova. Así, logra aunar público, crítica y búsquedas estilísticas en una de sus obras cúspide, lo que es decir mucho en la extensa despensa de Caetano.

2000-2002:

El año 2000 fue otro año agitado para CV: le invitaron al acontecimiento del año " Pavarotti and friends" y a finales de año publica "Noites do Norte". El álbum fue recibido de nuevo con entusiasmo por el público y los críticos que elogian la capacidad del artista por mantener su creatividad en constante renovación. Después de un corto descanso, Caetano comenzó una extensa gira en junio del 2001 por todo el mundo: "Noites do Norte"- El tour- le llevó por todo Brasil, Francia, Portugal, Alemania y Argentina. En Italia, además, dio un concierto privado para celebrar el 80 cumpleaños de Michelangelo Antonioni y recibió de éste, el premio "Antonioni" creado por el prestigioso director para honrar a las personalidades que más contribuyen al mundo del arte.

Caetano Veloso participa en la película "Hable con ella" de su amigo Pedro Almodóvar. La versión de "Cucurrucucú Paloma" toma nueva dimension entre las manos de estos dos genios. Esta versión queda incluida en el último disco de Caetano Veloso: Freequency (Gran Vía Musical) edita ''Lo Mejor de Caetano Veloso" en España, la recopilación definitiva de toda la trayectoria de este mito y genio de Bahía.

2002-2004:

Después de dar conciertos por todo el mundo durante dos años, al principio con la banda de Noites Do Norte y posteriormente en solitario, publica en el 2004 la versión anglosajona del Fina Stampa, A Foreign Sound, sus canciones preferidas del otro lado del océano.


06 junio, 2006

World music y neofolklore: folklore de masas

Como muchos saben, el término “folklore” fue utilizado por primera vez en la revista Atheneum (Londres, 1846), en un artículo escrito por el arqueólogo británico William Thoms, y desde entonces ha sido incorporado al vocabulario universal. De las voces inglesas “Folk” y “lore”, que significan pueblo y saber, respectivamente, este hoy por hoy conocido vocablo se refiere a todas aquellas tradiciones y manifestaciones que conforman el cuadro cultural de un país o región, es decir, todo aquello que puede enmarcarse en el saber de un pueblo. Este concepto ha sido ampliamente utilizado por antropólogos, arqueólogos, musicólogos e infinidad de investigadores del contexto social e histórico del hombre, y como otros términos conocidos, tuvo su momento cuando se consolidó, hacia el siglo XIX, dentro del contexto cultural europeo de la época. El desarrollo la expresión folklore fue de gran utilidad para la investigación en el área de la música, no olvidemos que este vocablo desde sus inicios centró la atención de los investigadores en las manifestaciones musicales, más específicamente en la canción popular. Pero como toda expresión conceptual fue creada para un momento histórico determinado y se adaptaba a una situación específica en la Europa decimonónica en la que se comenzaba a hacer distinción entre lo rural y lo urbano. No es de extrañarse que hoy por hoy todavía se le llame folklorismo a todo aquello que salga del ámbito cultural urbano y que desde la intelectualidad se vea esa cultura con cierto desdén. Es error común de musicólogos y otros investigadores estudiar lo rural con criterio de superioridad.

En los últimos años he visto cómo algunos musicólogos hablan de la consolidación de un término con características similares, pero más demarcado al ámbito musical, y que refiere a las manifestaciones mestizas actuales dentro del contexto de la globalización: “world music”. Esta es una terminología que tiene origen en las iniciativas de los empresarios discográficos del mundo anglosajón, que se interesaron en promover la música que les era ajena a los productos nacionales denominándole música del mundo. Como categoría fue incluida hacia 1987 por una estrategia de marketing de algunos sellos independientes londinenses; el objetivo de la campaña era suministrar una plataforma de ventas reconocible para producciones procedentes de culturas musicales de todo el mundo. Más adelante se fue incluyendo este término en festivales de música internacional, y otros eventos. El concepto fue calando hasta que se podía incluir cualquier estilo con aires étnicos, rurales o locales, que se presentara en una plataforma legible para la tribuna internacional, dentro de la categoría world music. Hoy por hoy el termino forma parte de discusiones de altura entre los estudiosos de la música y es bien controversial por ser hijo legítimo de la globalización, y como tal, es acusado de pretender estandarizar las sonoridades de las diversas partes del mundo a favor de lo que piden los oídos del público de las grandes potencias. Una vez más vemos cómo, a través de una terminología, el pensamiento se orienta a la ilusoria pretensión de comparar la gran urbe con las manifestaciones rurales y creer que los que estamos en la ciudad tenemos en nuestras manos la verdad; esta vez en un marco global.

En los dos casos planteados anteriormente es visible que las manifestaciones más típicas y tradicionales, incluso en el ámbito intelectual, son diferenciadas de la cultura urbana, y se pretende fragmentar el acervo de la cultura popular, creando una frontera entre el saber de las localidades ya sean urbanas o rurales. Es interesante hacerse la pregunta: ¿las manifestaciones culturales urbanas, incluso las más académicas, tienen su origen en el puro intelecto citadino? Es obvio que no. Hasta los más grandes genios de la música clásica fueron inspirados por lo tradicional. La tradición es en sí misma una inagotable fuente de materia prima para elaborar el conocimiento. A simple vista pareciera que la inclusión de los términos folklore y world music en el vocabulario del hombre contemporáneo pretenden exaltar la tradición, pero hay que observar un poco más allá para detectar la trampa intelectual en la que se quiere absorber la tradición desde la visión cosmopolita. Yo no digo que esté mal la fusión, que de hecho es la pauta a seguir de los músicos de hoy, todo lo contrario, estoy completamente a favor de los que fusionan responsablemente e informan a sus escuchas de la procedencia de sus experimentos, pero está visto que ese no es el caso de la mayoría de los productos de actualidad incluidos en la world music. Es muy común revisar las carátulas de estos discos mestizos y encontrar informaciones vagas sobre lo que hacen, cuando no nulas o erradas. De hecho, hoy en día la industria cultural no se centra en el saber popular, por el contrario, todos los focos se dirigen a la imagen publicitaria que se diseña para el marketing del artista ¿No es esta una posición irrespetuosa de lo tradicional? ¿No se obvia de esta forma la genuina necesidad humana de saber de sí mismo y sus orígenes para favorecer los intereses de la industria?

En nuestro país surge una situación similar a las dos anteriores planteadas en este artículo, no proveniente del mundo intelectual, si no de la cultura radial. Se ha introducido a través de la radio el concepto neofolklore para definir aquellas manifestaciones musicales de autores urbanos que fusionan su música con las tradiciones venezolanas. Esto evidentemente obedece al contexto socio-político y legislativo de la Ley de responsabilidad social en la radio y la televisión que ha sido puesta en vigencia recientemente en Venezuela. El hecho de que esta ley exija la participación de artistas venezolanos en radio y la inclusión de música tradicional en un porcentaje importante, ha derivado en que los empresarios de medios deban establecer estrategias para no perder el corte de la emisora y al mismo tiempo poder cumplir con los parámetros establecidos por la ley. De esta forma, englobaron en la categoría de neofolklore a aquellos artistas que mantenían un estilo urbano y fusionaban con elementos de la tradición. Esto con el objeto de radiar su música, la cual llena ese espacio que ellos necesitan cubrir. Lo dicho ha desencadenado una ola de manifestaciones urbanas (muchas de ellas improvisadas y vagas en el conocimiento de las tradiciones) que hacen eco de lo que viene pasando desde hace veinte años en el mundo entero, en el marco de la world music.

El significado de música folklórica designa aquellas manifestaciones que se transmiten por tradición oral, es decir, que carecen de notación escrita, y se aprenden de oído; han sido compuestas en su mayoría por individuos que permanecen en el anonimato o cuyo nombre no se recuerda, y obedecen a la vida cotidiana, religiosa y social de una localidad. Es curioso que se le llame neofolklore a una categoría que designa a un grupo de artistas urbanos que hacen reediciones o fusiones de la música tradicional (sólo en algunos casos folklórica) con elementos propios de la música más difundida o comercial en las urbes. Mi apreciación no se dirige a los artistas que hacen nuevas y válidas propuestas, si no a la forma en la que manejamos cultural, comercial e intelectualmente nuestra visión del arte. Entender el arte es incluso más importante que difundirlo, y esa no es la actitud que nos muestra la industria cultural, por el contrario, se adapta a las situaciones históricas para buscar la forma de vender discos y shows. Quiero dejar claro que el hecho de las ventas no es criticable, lo que puede ser objeto de cuestión es vender sin comprender lo que vendes y sin imaginar las consecuencias que puede tener esa posición para la cultura popular. En todo caso lo que estamos afectando es nada más y nada menos que nuestro acervo cultural, postura nada extraordinaria para el hombre de nuestros días, que prefiere quedarse sin ecosistema en aras de la sociedad de consumo y la producción masiva.



Lic. Alejandro Zavala
Coordinador académico ECV
correo@escueladelavoz.com

04 junio, 2006

La pregunta de la semana





Dentro de los estilos o corrientes que determinaron la historia del Jazz, ¿cómo definiría UD. el Free Jazz?

02 junio, 2006

Algo de poética...

FLOR

I

Flor se llamaba: flor era ella,
flor de los valles en una palma,
flor de los cielos en una estrella,
flor de mi vida, flor de mi alma.

Era más suave que blando aroma;
era más pura que albor de luna,
y más amante que una paloma,
y más querida que la fortuna.

Eran sus ojos luz de mi idea;
su frente, lecho de mis amores;
sus besos eran dulzura hiblea,
y sus brazos, collar de flores.

Era al dormirse tarde serena;
al despertarse, rayo del alba;
cuando lloraba, limbo de pena;
cuando reía, cielo que salva.

La de los héroes ansiada palma,
de los que sufren, el bien no visto,
la gloria misma que sueña el alma
de los que esperan en Jesucristo.

Era a mis ojos condena odiosa
si comparada con la alegría,
de ser el vaso de aquella rosa,
de ser el padre de la hija mía.

Cuando en la tarde tornaba al nido
de mis amores, cansado y triste,
con el inquieto cerebro herido
por esta duda de cuanto existe.

Su madre tierna me recibía;
con ella en brazos, yo la besaba...
¡Y entonces... todo lo comprendía
y al Dios sentido todo lo fiaba!...

¿Que el mal impera? ¡Delirio craso!
¿Que hay hechos ruines? ¡Error profundo!
¿No estaba en ella mirando acaso
la ley suprema que rige al mundo?

¡Ah, cómo ciega la dicha al hombre!
¡Cómo se olvida que es rey el duelo,
que hay desventuras sin fin ni nombre
que hacen los puños alzar al cielo!...

¡Señor!, ¿existes? ¿Es cierto que eres
consuelo y premio de los que gimen,
que en tu justicia tan sólo hieres
al seno impuro y al torvo crimen?

Responde, entonces: ¿por qué la heriste?
¿Cuál fue la mancha de su inocencia?
¿Cuál fue la culpa de su alma triste?
¡Señor!, respóndeme en la conciencia.

Alta la llevo siempre, y abierta,
que en ella negro nada se esconde;
la mano firme llevo a su puerta,
inquiero... y ¡nada, nada responde!

Sólo del alma sale un gemido
de angustia y rabia, y el pecho, en tanto,
por mano oculta de muerte herido,
se baña en sangre, se ahoga en llanto.

Y en torno sigue la impía calma
de este misterio que llaman vida,
y en tierra yace la flor de mi alma
¡y al lado suyo mi fe vencida!

II

¡Allí está! Blanca, blanca,
como la nieve virgen que el potente
viento del Norte de la cumbre arranca;
como el lirio que troncha mano impía
orillas de la fuentes
que en reflejar su albura se engreía.

¡Allí está!... La suave
primavera pasó; pasó el verano,
y la estación poética en que el ave
y las hojas se van; retornó el cano,
pálido invierno, con su alegre arreo
de fiestas y niños, y aún la veo
y la veré por siempre... Allí está..., fría
entre rosas tendida, como ella
blancas y puras y en botón cortadas
al despuntar el día...

¡Ay! En la hora aquella,
¿dónde estaban las hadas
protectoras del niño
que no vinieron con la clara estrella
de su vara de armiño
a tocar en la fernte a la hija mía,
a devolver la luz a aquellos ojos
y a arrancar de mi pecho los abrojos
de esta inmensa agonía,
de este dolor eterno, de esta angustia
infinita, fatal, inmensurable;
de este mal implacable,
que deja el alma mustia
para siempre jamás, que nada alcanza
a mitigar en este mundo incierto?

¡Nada! Ni la esperanza
ni la fe del creyente
en la ribera nueva,
en el divino puerto
donde la barca que las almas lleva,
habrá de anclar un día;
ni el bálsamo clemente
de la grave, inmortal filosofía;
ni tú misma, doliente
inspiración, divina poesía,
que esta arpa de lágrimas me entregas
para entornar el salmo de mi duelo...
Tú misma, no, no llegas
a calmar mi dolor...

¡Abrase el cielo!
¡Desgájese la gloria en rayos de oro
sobre mi frente..., y desdeñosa, altiva,
de su mal sin consuelo
al celestial tesoro
el alma mía cerrará su puerta;
que ni aquí ni allá arriba,
en la región abierta
de la infinita bóveda estrellada,
nada hay más grande, nada
más grande que el amor de mi hija viva,
¡más grande que el dolor de mi hija muerta!

Juan Antonio Pérez Bonalde